martes, 10 de agosto de 2010

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Hablando de barrios

Hoy día con alrededor de 35 mil habitantes, la mayoría de procedencia obrera y militares de los años 60. Ahora, con más población joven, graduados universitarios y otros tantos sin ninguna profesión amaneciendo en los “banquitos del edificio” mientras se discute de pelota y cualquier otro chisme sugestivo. La rutina diaria entrecruza habitantes desde las primeras horas en busca del pan diario, llevando niños a las escuelas, alcanzando el P4 para llegar a tiempo al trabajo, colgando ropa fuera de los balcones, y matando mosquitos dando zarpazos con el “pulóver” en la espalda.
Con algo más de 40 años de historia y unos 30 desde que aquellos “edificios construidos mediante el sistema cooperativo de microbrigadas”, más conocidos como “edificios de cajas de fósforos” o “cajones” o “edificios de micro” o “edificios rusos”, surgieran a borbotones y le dieran vivienda a miles de personas necesitadas, sobre todo del sector militar en general, sigue siendo un barrio donde el concepto quedó solo en resolver esa necesidad. Carece totalmente de interés por el diseño artístico, la urbanización no cuenta con áreas de disfrute general de la población como parques, cafeterías, restaurantes, tiendas, cafés, etc.…
Este concepto proliferó en toda Cuba. Así dimos casas a quienes las necesitaban, a quienes no las necesitaban, a los militares cubanos, rusos y de la Europa del este en general que venían a ayudarnos, a los chilenos que huían de la dictadura de Pinochet, y le demostramos al mundo la “eficiencia del Socialismo” para resolver las necesidades del pueblo.

Barrio de San Agustín, Municipio La Lisa, Ciudad de la Habana. Fotos Julio del 2010.


 
 




4 comentarios:

  1. Entras al corazón del lugar, eso late de manera distinta, allí se ve la verdadera belleza o inmundicia de una pequeña sociedad o la mínima parte de la sociedad entera.
    Somos el reflejo :)

    Me encantó tu entrada!

    Cariños!

    =) HUMO

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  2. Hola Humo
    Si, tienes toda la razon.
    Hay cosas que ni estos tristes bloques, ni este viejo cemento, ni el espantoso disenno del lugar pueden vendar o quitar o reducir. De alli venimos muchos y por eso hoy sentimos esto y por eso queremos lo que todos los que habitan alli se merecen: ejercer el derecho al trabajo, a la remuneracion, a la integracion, a vivir con dignidad. Por esos lares se han olvidado de eso.

    Gracias por tu visita,

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  3. Hola Fermina, la verdad es que no conocía este barrio. Aquí también hay muchos edificios feos, pero al menos con una mano de pintura se ven distintos. Pero imagino que si no hay para comer cómo va a haber para pintura.
    Saludos,

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  4. Lola:
    Asi mismo es, primero hay que comer y luego pensar en pintura, fijate que en uno de esos edificios vive alguna familia nuestra, y ya lo han pintado,una vez con la famosa "lechada", otra con no se que pintura y en menos de un anno ya ni se nota pues hasta eso no sirve.
    Bueno y no quieras ver eso adentro...
    y las calles....y las aceras....
    en fin.
    Un beso

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